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Rachid Lamarti

Fecha de publicación: 24 septiembre 2011

Edición a cargo de José Miguel Blanco Pena

Biodata

Rachid Lamarti es licenciado en Filología Hispánica y posee el máster en Formación de Profesores de Español como Lengua Extranjera de la Universidad de Barcelona y la Universidad Pompeu Fabra. Es investigador del departamento de Didáctica de la Lengua y la Literatura en la Universidad de Barcelona y miembro del equipo de investigación lingüística GRERLI. Aúna a su labor investigadora una dilatada experiencia como profesor de E/LE para sinohablantes y arabófonos. Actualmente compagina su investigación de tesis doctoral con la docencia en la Universidad de Tamkang y en el Centro de Idiomas Eumeia de Taipéi.

Resumen

El principio de Cien años de soledad está constelado de metáforas: las piedras del río transfiguradas en huevos prehistóricos, las manos de gorrión de Melquíades, la carpa de los gitanos plantada a las afueras de la aldea. Con todo, las metáforas no sólo habitan en la literatura: han hecho de la lengua su morada y la sustentan. La lengua común y cotidiana rebosa metáforas: se esquivan piedras, cuchillos, balas, también preguntas insidiosas; uno defiende aquello que ampara, por ejemplo, una plaza estratégica o un punto de vista. Por supuesto, algunas metáforas han anidado tan hondo en la lengua que pasan desapercibidas. Probablemente un hispanohablante nativo tome al pie de la letra que una carpa se haya plantado en un lugar, porque las carpas, las tiendas de campaña, las jaimas, etcétera, naturalmente, se plantan.

Ante una realidad nueva, el ser humano metaforiza. La novedad se cubre con una pátina de familiaridad para disipar la perturbadora visión de lo insólito. En este sentido, la metáfora constituye una estrategia epistemológica universal. Ahora bien, aunque todo ser humano es un metaforizador, cada cultura privilegia unos dominios cognitivos, en detrimento de otros dominios cognitivos quizá preferidos por una cultura diferente. Integran el sistema conceptual de la lengua, del que derivan sus metáforas, tales dominios cognitivos escogidos.

Entre lenguas cultural y lingüísticamente tan distantes como el español y el chino mandarín, las desemejanzas conceptuales se prevén ostensibles y dignas de estudio. Al profesor de E/LE para estudiantes sinófonos puede resultar muy útil conocer las disimilitudes y las coincidencias conceptuales entre la lengua que enseña y la lengua nativa de sus alumnos.

Abstract

The opening of One Hundred Years of Solitude is abundant in metaphors: river stones transfigured into prehistoric eggs, Melquiades’ sparrow hands, the gypsy tent planted on the outskirts of the village. However, metaphors not only exist in literature: they have made language their home and it subsists on them. The common, everyday language is brimming with metaphors: stones, knives, and bullets are avoided, and so are insidious questions; one defends that which gives shelter, for example, a strategic square or a point of view. Of course, some metaphors have nested so deep into the language that they are barely noticed. Probably a native Spanish speaker takes it literally when a tent is planted in a place, because tents, camps, and bunks really are planted.

Before a new reality, the human being metaphorize. The novelty is covered with a varnish of familiarity that dissipates the disturbing vision of the unusual. In this sense, the metaphor is a universal epistemological strategy. However, though every human being is a metaphorizer, each culture favors some cognitive domains, to the detriment of other cognitive domains that may be preferred by a different culture. They integrate a conceptual system of language, from which they derive their metaphors, such selected cognitive domains.

Among culturally and linguistically distant languages such as Spanish and Mandarin, conceptual differences seem evident and worthy of study. For teachers of Spanish as a Foreign Language to Chinese speaking students, knowing the conceptual differences and similarities between the language that he teaches and the native language of his students may turn out useful.

 

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