Sobre el lenguaje inclusivo y cuestiones lingüísticas conexas

La revista adopta plenamente los criterios establecidos por la Real Academia Española (RAE) en relación con el uso del lenguaje inclusivo y cuestiones lingüísticas conexas. La RAE, en su informe publicado en enero de 2020, ha ofrecido directrices claras sobre el uso del género en español. Entre las ideas principales que guiamos nuestra política editorial, destacamos:

  • Uso del masculino genérico. La RAE sostiene que el género masculino, como término no marcado en español, puede referirse a conjuntos mixtos sin implicar discriminación. Por tanto, expresiones como “los estudiantes” o “los autores” incluyen tanto a hombres como a mujeres. Invitamos a los autores a emplear el masculino genérico como forma inclusiva en sus manuscritos, evitando desdoblamientos sistemáticos como “los estudiantes y las estudiantes,” salvo en casos específicos en los que se considere necesario por razones de claridad o estilo.

  • Feminización de títulos y profesiones. La RAE acepta y recoge en su diccionario formas femeninas de profesiones y títulos siempre que estén bien formadas según las normas del español. Términos como “profesora” o “directora” son perfectamente válidos y pueden usarse según el contexto y la intención del autor.

  • Revisión de definiciones y neutralidad lingüística. Aunque la revista no fomenta el uso de desdoblamientos ni de fórmulas que rompan la economía del lenguaje, sí valoramos la revisión crítica de los términos utilizados para evitar connotaciones discriminatorias o sexistas.

  • Claridad y corrección lingüística. En consonancia con la RAE, defendemos un español claro, preciso y gramaticalmente correcto, que respete las normas tradicionales del idioma y sea accesible para nuestros lectores.

  • Consistencia en el uso del género. Recomendamos a los autores mantener la consistencia en el uso del género a lo largo del texto, evitando cambios innecesarios entre masculino genérico, desdoblamientos o fórmulas neutras que puedan generar confusión o falta de coherencia estilística.

  • Uso adecuado de pronombres y sustantivos colectivos. Invitamos a los autores a emplear pronombres y sustantivos colectivos cuando sea posible para simplificar la redacción. Por ejemplo, en lugar de “los estudiantes y las estudiantes,” se puede optar por “el alumnado” o “los participantes.”

  • Precisión en las referencias culturales y lingüísticas. En el caso de estudios relacionados con la enseñanza del español a hablantes nativos de chino, animamos a los autores a tener especial cuidado en la elección de términos y referencias culturales para garantizar claridad y precisión, evitando malentendidos.

  • Citas y referencias académicas. Al citar obras o conceptos que utilicen fórmulas específicas de género, pedimos respetar la forma original utilizada por los autores, señalando las diferencias cuando sea necesario, sin alterarlas para ajustarlas a preferencias estilísticas.

  • Revisión cuidadosa por parte de evaluadores. Pedimos a los evaluadores que, al revisar manuscritos, presten atención a la claridad del lenguaje, la consistencia en el uso del género y el cumplimiento de las normas establecidas en esta política, ofreciendo sugerencias constructivas a los autores.

En resumen, animamos a los autores y evaluadores a respetar estas directrices, que reflejan nuestro compromiso con un uso riguroso, inclusivo y profesional del idioma en todos los contenidos publicados en la revista SinoE/LE.

Para más información, los autores pueden consultar el Informe de la Real Academia Española sobre el lenguaje inclusivo y cuestiones conexas (2020), disponible en la página web de la RAE.

Agradecemos la colaboración tanto de autores como de evaluadores para contribuir al rigor lingüístico de nuestra revista. 

Sobre el uso de los términos “China continental”, “Hong Kong” y otros contextos educativos

SinoELE aplica un criterio editorial estrictamente académico y lingüístico, sin adoptar posicionamientos de carácter geopolítico. En este sentido, es importante señalar que, en español, la expresión “China continental” debe emplearse exclusivamente para contraponerse a “China insular”, es decir, como una categoría geográfica. Utilizarla para distinguir entre China y Hong Kong constituye una traslación directa del inglés (Mainland China), que no se ajusta con precisión al sistema lingüístico del español, donde los términos continental e insular tienen significados técnicos claramente delimitados.

Además, desde una perspectiva geográfica, regiones como Hong Kong presentan también una división entre zonas continentales e insulares, y otras como Hainan, aunque insulares geográficamente, se integran en el sistema educativo del continente. Esta realidad muestra que la geografía física no siempre coincide con las divisiones administrativas o educativas, lo cual exige mayor rigor terminológico.

Desde una perspectiva académica, SinoELE distingue entre contextos de enseñanza del español como lengua extranjera en función de criterios pedagógicos, institucionales y curriculares. Así, Hong Kong, Taiwán, Macao y China constituyen realidades educativas diferenciadas, con políticas, trayectorias y marcos normativos propios. Esta distinción se fundamenta en datos empíricos y en prácticas consolidadas dentro del campo del español para sinohablantes.

Por estas razones, cuando se haga referencia a diferencias educativas entre regiones de China, la revista recomienda:

  • Evitar el uso de “China continental” cuando no se trate de una contraposición geográfica con “China insular”.

  • Optar por formulaciones más neutras y precisas, o bien, si el contexto lo requiere, incluir una nota al pie que aclare los criterios utilizados para establecer dichas distinciones.

Este enfoque editorial permite mantener la coherencia terminológica, proteger la neutralidad académica de la revista y evitar ambigüedades o interpretaciones geopolíticas, especialmente en contextos sensibles como los casos de Hong Kong, Taiwán o Macao.

Sobre el uso del término “Pekín” frente a “Beijing”

En cuanto al uso del término Beijing, que en los últimos años ha ganado cierta presencia en textos relacionados con el ámbito sinohispánico, SinoELE se adhiere a las recomendaciones del Diccionario panhispánico de dudas (RAE/ASALE). Según esta fuente normativa:

Pekín
El nombre tradicional en español para designar la capital de China es Pekín (también, aunque hoy poco frecuente, Pequín). El término Beijing es una transcripción directa de los caracteres chinos al alfabeto latino según el sistema pinyin, desarrollado oficialmente en China en 1958 y adoptado por agencias internacionales desde 1979. A pesar de su uso extendido en los medios de comunicación, se recomienda mantener en español la forma tradicional Pekín, cuyo gentilicio es pekinés (o pequinés, si se opta por la grafía minoritaria Pequín).

Por tanto, SinoELE recomienda a sus autores emplear preferentemente la forma Pekín en los textos redactados en español, en coherencia con el criterio normativo y el uso asentado en nuestra lengua.